miércoles, 14 de octubre de 2009

 

 

Asociación Internacional de Criminalísticos, Informáticos y Forenses.

 

Apuntes de cátedra.

 

Recopilación realizada por los Profesores: Erica  Azucena Aquino y Luis Enrique Arellano González.

 

Fuente bibliográfica y obra consultada: Del Val Latierro, Felix. Grafocrítica (El documento, la escritura y su proyección forense). Editorial Tecnos S.A. Madrid. 1963.

 

Pericial Documentológica: Nomenclatura caligráfica integradora.

 

Fundamentos científicos de la Documentologia: Toda pericia documentológica en la cual se trate de determinar la autenticidad o falsedad de una firma, se efectúa en base al análisis manifiesto de la personalidad gráfica puesta de manifiesto en su ejecución y posterior cotejo con otras firmas de identidad determinada.

La personalidad gráfica se evidencia por la persistencia de ciertas características escriturales, conocidas por tal razón como automatismos.

La adquisición de dichos automatismos no es abrupta, sino gradual y progresiva, produciéndose su estabilización por una combinación de elementos concientes adquiridos de la enseñanza y de las condiciones físicas y psíquicas del escribiente. Por supuesto se acentúa con la mayor práctica en el ejercicio de movimientos escriturales.

Del estudio de los documentos auténticos sea de los INDUBITADOS, nos será posible determinar la posibilidad o gesto gráfico del autor, entendiéndose por tal características personales, que cada escritor introduce en los grafismos durante la elaboración de sus automatismos.

Esta conciencia gráfica es elaborada antes que se pongan en movimiento los reflejos orgánicos motrices que producirán el dibujo de la letra. También se va automatizando y se va elevando a medida que va disminuyendo la resistencia psíquica  y fisiológica del individuo, dando por resultado, que bastará  una pequeña fracción de segundo para desatar los reflejos motores y reproducir el movimiento y por tal el automatismo de los mismos. Así un automatismo elevado es prácticamente incontrolable e impide imitar con efectividad y eficiencia una escritura ajena o desfigurar la propia, ya que se opone a producir concientemente actos diferentes pero análogos a los automatizados.

Presentación del problema: Uno de los mayores inconvenientes en la realización de la pericial documentológica, consiste en la preservación de uno de los principios básicos de la criminalística: la posibilidad de comprobación universal.

Es decir, la revisión por otros expertos que permitan analizar, discutir y convalidad o eventualmente rebatir una conclusión pericial alcanzada por un determinado profesional.  

En este sentido y en virtud de la multiplicidad de formaciones y curriculas que conforman las mismas, se produce un verdadero caos a la hora de discutir un determinado rasgo o trazo caligráficos con otro profesional, esto se multiplica al intentarlo en un entorno transdisciplinario o intentar expresarlo ante el tribunal interventor o el requirente del informe. Frases como “forma envolvente”, bucle, lazo, espiral, generan un verdadero caos que se multiplica al combinarlos con sus sucesores o predecesores.

Sin embargo la caligrafía es una técnica que puede ser perfectamente normalizada y de hecho, esta tarea ha sido realizada hace muchos años, especialmente en el sentido de la Grafocrítica, cuyo más claro exponente histórico Félix del Val Latierro, describe con claridad meridiana.

Propuesta de unificación de criterios: Sin pretender crear nada nuevo y simplemente utilizando las herramienta disponibles, me propongo describir este trabajo del mencionado maestro, para que pueda ser utilizado como instrumento descriptivo, metodológicamente ordenado, en consonancia con el resto de las técnicas criminalísticas, facilitando específicamente la comunicación entre profesionales de las pericias caligráficas y entre ellos, otros profesionales criminalísticos, miembros del poder judicial o legos que se interesen por el tema.

En primer lugar, yendo de lo general a lo particular y siguiendo con la tradición criminalística, se divide el examen en tres etapas diferenciadas 

  1. Examen del soporte y el elemento escritor: El clásico estudio en busca de anomalías o características particulares (borrado, lavado, raspado, análisis físico y químico del soporte y de la tinta, incluyendo cromatografía en placa delgada, etc.). No me extenderé más en este punto porque es archiconocido y está sumamente normalizado.
  2. Examen extrínseco de la escritura: En esta etapa, la más genérica se tendrá en cuenta:
    1. Velocidad de escritura[1]. Se determina analizando:

                                                          i.      Presionado del elemento escritor. En general, a mayor presionado menor velocidad.

                                                          ii.      Inclinación de ejes de escritura. En general, a mayor inclinación mayor velocidad.

 

  1.  
    1. Angulosidad: Predominio del ángulo sobre la curva o viceversa.

 

  1.  
    1. Dimensión:

                                                          i.      Altura y extensión de las grafías.

                                                          ii.      Relación entre letras cortas (o ajustadas a la caja del renglón), altas (o sobresalientes superiores), bajas (o sobresalientes inferiores, intermedias altas e intermedias bajas.

                                                         iii.      Relación entre las letras y sus enlaces (escritura más o menos “apretada&rdquoGuiño

                                                         iv.      Contigüidad: Relación extensión-comprensión, se obtiene dividiendo la longitud total de la palabra (longitud de la base del rectángulo que la enmarca) y la cantidad de letras.

  1.  
    1. Línea de base de la escritura: Es la referida a la caja del renglón, puede ser horizontal, ascendente, descendente, sinuosa, escalonada. 
    1. Enlaces interliterales o continuidad: por arcos o ángulos. Puede ser:

                                                             i.      intenso (palabras largas sin interrupciones),

 

                                                             ii.      medio (enlaza palabras hasta de cinco letras),

 

                                                            iii.      reducido (no llega a cuatro letras),

 

                                                            iv.      silábico o

 

                                                            v.      literal (frecuente al escribir con tipografía similar a la imprenta)

 

  1.  
    1. Proporcionalidad: Relación entre los elementos que componen las distintas grafías, altura de mayúsculas y letras sobresalientes, distancia media entre ejes, espacios interliterales. Esta proporción es una de las características más difíciles de simular.

 

  1.  
    1. Orden y regularidad. Nos referimos a la sensación de equilibrio o desequilibrio general.

 

  1.  
    1. Constancia: Mayor o menor variedad en las formas de las letras y en la estructura de los trazos.

 

  1. Examen intrínseco de la escritura: Consiste en el análisis particular de cada trazo y rasgo, teniendo en cuenta sus estructuras constitutivas y formales, para describirlos consideraremos:

 

  1.  
    1. Conceptos previos:

 

                                                             i.      Trazos: conjunto de líneas que forman parte esencial de la letra, pueden ser rectos, curvos o mixtos, los curvos cóncavos o convexos, gruesos (magistrales) y finos (perfiles).

 

- recto            

 

- curvo           

 

- mixto           

 

- cóncavo       

 

- convexo       

 

- perfilado      

 

                                                          ii.      Rasgos: conjunto de líneas que no forma parte esencial de las letras, pueden ser ornamentales o funcionales, los denominaremos iniciales al principio de las palabras y finales al fin de las mismas y enlaces cuando están en medio de la palabra.

 

-         Inicial        

 

-         Final           

 

-         Enlace      

 

  1.  
    1. Rasgos iniciales: Es necesario diferenciar entre

 

                                                             i.      Rasgo de ataque

-   Arpón

-   Masa

-  Sable , casi siempre con terminación acerada.

-   Látigo , sin terminación acerada, sino generalmente recta o redondeada.

 

                                                          ii.      el punto de ataque (primer contacto del elemento escritor con el soporte

-         punto de apoyo

-         acerado           

-         redondeado        

-         ángulo             

-         recto               

 

  1.  
    1. Rasgos finales: Es necesario diferenciar entre la terminación o rasgo final y el escape (último contacto del elemento escritor con el soporte). Se utilizan las mismas formas que para los rasgos iniciales). Sin embargo por la característica especial de las terminaciones es necesario destacar las siguientes formas:

 

-         Acerada      

-         Apoyada, raras veces en punto de apoyo final.

-         Breve          

-         Larga          

-         Ascendente  

-         Descendente

-         Sinistrógira   

 

  1.  
    1. Enlaces: Presentan características propias que es necesario describir, por tratarse de rasgos interliterales:

 

-         Ángulo                      

-         Curvo                      

-         Arco                        

-         Festón                   

-         Lazo                      

-         Elipse                    

-         Bucle                    

-         Espiral                  

-         Nudo                    

-         Empastado           

-         Filiforme              

-         Torsión                

-         Engrosado           

 

  1.  
    1. Elementos formales: Especialmente es necesario destacar la diferencia entre signos muy aparentes o visibles y signos que pueden pasar inadvertidos (prácticamente invisibles al neófito y muchas veces al falsario). Los primeros se imitan o disimulan. Los segundos son más difíciles de detectar e imitar o disimular.

 

                                                          i.      Forma de la caja del renglón, sobre todo cuando es recta o levemente ondulada porque no llama la atención.

 

                                                          ii.      Características de los puntos de ataque y escapes. Estos dependen de la posición del elemento escritor, es decir de su ángulo relativo con el soporte, forman parte de la personalidad gráfica del escritor y son muy difíciles de imitar o disimular.

 

                                                          iii.      Forma y posición de los signos de puntuación, guiones, tildes y subrayados.

 

                                                          iv.      Deformaciones específicas, especialmente en los enlaces y grupos finales.

 

                                                           v.      Homogeneidad o persistencia de características personales. No obstante a veces sufren modificaciones como resultado de la fatiga. Como ejemplo revisen sus apuntes de clases y observen las variaciones de escritura entre el comienzo y el final de la actividad diaria, especialmente en aquellas clases en que han realizado una gran cantidad de anotaciones.

Reflexión final: Si analizamos la propuesta de Felix del Val Latierro, veremos que tiene una serie de componentes que podrían ser de utilidad en el momento de construir nuestra pericial documentológica/caligráfica:

  1. Permite unificar criterios descriptivos, quitando ambigüedad interpretativa a cada descripción en particular.
  2. Mediante una operación simple de copiado de las instrucciones anteriores, en un anexo al informe pericial, unifica criterios descriptivos y actúa como glosario para la interpretación judicial y la discusión profesional con otros colegas, incluyendo una clara lectura transdisciplinaria.
  3. Aporta criterio técnico a la descripción y demuestra una alta capacitación por parte del profesional que la emplea, ya que agrega un lenguaje común propio de las técnicas caligráfica, grafocrítica, escopométrica y criminalística. Actúa como elemento integrador de las mismas.
  4. Cumple con los requisitos del análisis pericial criminalístico:

 

  1.  
    1. De lo general a lo particular. Separando el análisis del soporte, el análisis extrínseco y el análisis intrínseco.

 

  1.  
    1. Descarte por variedad. De la misma forma en que descartamos dos proyectiles o dos vainas porque no se corresponden en calibre, dos calcos dactilares por no pertenecer al mismo tipo fundamental, dos escritos mecanografiados por tener diferente paso mecánico, etc. Podemos descartar dos escritos simplemente a partir del examen extrínseco, el que además nos da indicios claros ante la simulación, la imitación, el calco y otras formas de falsificación. Esto facilita la tarea cuando nos encontramos ante una gran cantidad de documentos.

 

  1.  
    1. Factibilidad de clasificación digital: Si se unifican los criterios, especialmente grafométricos, es posible clasificar las diferentes caligrafías individuales, llevar un registro computarizado de las mismas, incluyendo un registro de anomalías, asociado con distintos estados naturales (por ejemplo evolución según la edad) o afecciones psicológicas, estados de ánimos, estados patológicos (correspondencias con enfermedades). Esta aplicación de reglas físicas orientadas a medir y clasificar proporciones de letras, forma de la caja del renglón, valores angulares de inclinación, paralelismos de trazos, (entre otras la clasificación  de Schneickert), es una deuda que los grafoanalistas tienen con dicha ciencia. Si bien eran poco empleados en la época de nuestro autor referido, con la potencia computacional actual, su clasificación, ordenamiento y almacenamiento con fines periciales, es sólo una cuestión de tiempo.

 

Esperamos que este breve apunte, les sea de utilidad, que lo empleen y de esta forma comencemos a normalizar nuestra profesión diferenciando la ciencia, la tecnología y la técnica asociadas, de las creencias populares y otras interpretaciones antojadizas o arbitrarias. Separar ciencia de superstición debe ser siempre la meta del científico y como Criminalísticas siempre pretendemos serlo, es necesario actuar en consecuencia.

Erica & Luis. Primavera 2009.



[1] En general, velocidad es sinónimo de espontaneidad. Esto no quiere decir que una escritura lenta ha de ser necesariamente falsa, pero por lo menos predispone a este supuesto, pues suele ser la característica de la imitación y del disimulo, mientras no se demuestre, por el estudio de escritos indubitados, que esa lentitud pertenece a las peculiaridades de la grafía estudiada, propia de persona inexperta. La escritura es un camino que recorre la pluma desde el punto inicial de la palabra o del renglón hasta el final de los mismos. El camino más corto entre dos puntos es la línea recta, y a ella tiende el escrito rápido, así como a la supresión o simplificación de cuantos movimientos tiendan a desviarnos del camino recto o a aumentar innecesariamente el camino a recorrer.

Los caracteres de la escritura rápida, son:

  1. Escritura mediana, pequeña o filiforme. (En ésta, los trazos tienden a convertirse en una simple línea ondulada.)
  2. Curvas rápidas (en los que .no se nota acumulación de tinta). En efecto, la curva es un cambio de dirección, lo que supone una disminución en la rapidez del movimiento anterior (para girar, frenar). Esta disminución de la rapidez origina generalmente una mayor descarga de tinta y, por tanto, un mayor ennegrecimiento o aumento de tonalidad. Si esto no existe la curva es rápida.
  3. Simplificación en las formas de las letras y en los movimientos, que se hacen más sobrios y contenidos.
  4. Puntos, acentos y barras de las "t" a la derecha, a veces lanzados, como quien da un manotazo en plena marcha, y frecuentemente ligados a la letra siguiente, cuando no se suprimen totalmente.
  5. Escritura desigual, inacabada, algunas veces ascendente.
  6. Movimientos dextrógiros, es decir, sustitución de un movimiento izquierdo por otro hacia la derecha, más veloz. Como movimientos dextrógiros, también llamados centrí­fugos o progresivos, podemos señalar:
    1. La "d" sin lazo.
    2. La estilización o supresión de los bucles superiores o inferiores.
    3. La "r" de doble arco, sin copete.
    4. Las mayúsculas de imprenta o casi.
    5. Los enlaces con los signos de puntuación.
    6. Las finales y tildes prolongadas.
    7. Los signos de puntuación pospuestos o a la derecha del eje de la letra.
    8. El margen izquierdo divergente, o sea ensanchado hacia abajo.
    9. En términos generales, todo movimiento que sustituya y simplifique cualquier movimiento regresivo caligráfico.
  7. Finales lanzadas o prolongadas con rapidez.
  8. Inclinación acentuada.
  9. Acortamiento  de las letras sobresalientes (reducción del camino a. recorrer).

10.  Presión ligera del elemento escritor.

11.  Enlaces frecuentes o totales: todo levantamiento de mano supone pérdida de tiempo. En las escrituras muy rápidas se llega incluso a enlazar palabras.

12.  Resumen: trazos sueltos o ágiles, formas redondeadas (el arco es más veloz que el ángulo), inclinación derecha, irregularidad de la acentuación (no siempre bien colocada y a la misma altura, pues se hace sobre la marcha), enlaces frecuentes o predominantes y palabras decrecientes.

13.  Una escritura es rápida cuando posee, por lo menos dos, de estos caracteres.

Escritura lenta:

  1. Torpeza e inseguridad de la mano, reveladas por las formas groseras e inhábiles.
  2. Tamaño exagerado.
  3. Abundancia de rasgos suplementarios, complicaciones o adornos.
  4. Aspecto caligráfico o caligrafiado.
  5. Movimientos sinistrógiros o regresivos, es decir, sustitución de un movimiento a la derecha por otro izquierdo. Como movimientos regresivos más importantes, señalemos los siguientes:
    1. La "d" volteada a la izquierda.
    2. Los bucles anormalmente ensanchados de las letras sobresalientes, superiores o inferiores.
    3. Los enlaces en forma de lazos o bucles.
    4. Las formas triangulares y los dobles lazos en las prolongaciones inferiores.
    5. Las prolongaciones inferiores prolongadas a la izquierda.
    6. Los enrollamientos o espirales iniciales o finales.
    7. El rasgo final vuelto a la izquierda.
    8. Los signos de puntuación antepuestos.
    9. El margen izquierdo convergente o estrechándose hacia abajo.
  6. Existencia de retoques, vacilaciones o paradas, temblor, cambios anormales de dirección.
  7. Signos de acentuación y barras de las "t", a la izquierda.
  8. Predominio del ángulo sobre la curva.

Escritura reposada o normal:

  1. Movimientos isócronos o acompasados.
  2. Dimensión normal o media.
  3. Uniformidad en sus caracteres generales de angulosidad, dimensión, espaciamiento, dirección, etc.
  4. Precisión en la colocación de signos de puntuación y tildes, tanto en su regularidad como en su colocación.
  5. Carencia de vacilaciones y retoques.
  6. Presión y perfilamiento normales.

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